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Técnicas de estudio infalibles para aprobar unas oposiciones

‘La técnica es un esfuerzo que se hace para ahorrar esfuerzo’, decía José Ortega y Gasset. Las técnicas son fruto de la experiencia. Un largo tiempo desarrollando una determinada actividad nos ayuda a identificar qué partes del proceso nos suponen mayor o menor esfuerzo. Mayor o menor tiempo. Gracias a ello, identificamos formas de reducir esos tiempos y obtener resultados idénticos, o incluso mejores. ¿Conoces métodos para potenciar y mejorar tus habilidades de retención, análisis y memorización?

Hoy contamos con todo tipo de técnicas de estudio. Muchas de ellas, poseen varios siglos de antigüedad. Si has tomado la decisión de comenzar a preparar unas oposiciones, debes conocer diferentes técnicas. Experiméntalas, utilízalas y mide resultados. Quédate con aquellas que mejor se adapten a ti. ¡Notarás la diferencia!

A continuación te hablamos de cinco de las técnicas de estudio más populares y efectivas. ¡Toma nota!

5 técnicas de estudio infalibles para preparar unas oposiciones

Mapas mentales

Los mapas mentales son estructuras esquemáticas que ayudan a simplificar los contenidos de una forma visualmente lógica. A partir de ellos, la asimilación de conceptos se hace en un periodo de tiempo muy reducido, apenas unos segundos o minutos.

Son especialmente recomendables para hacer una síntesis del temario, una vez que se ha llevado a cabo la fase inicial de comprensión lectora.

Una vez que te asegures de que has comprendido el contenido del temario, puedes pasar a la acción y comenzar a elaborar tus propios mapas mentales adaptándolos a tu forma de estudio y a tu criterio sintético.

Para elaborarlos puedes servirte de elementos gráficos básicos como flechas, símbolos matemáticos (por ejemplo el símbolo de igual), llaves u organigramas para representar relaciones de consecuencia, igualdad, pertenencia o causalidad entre otros. 

Este recurso es uno de los más efectivos para facilitar la asociación de conceptos y establecer correlaciones entre ellos para obtener una visión global, funcional y lógica de los contenidos.

Subrayado

La lectura es la técnica básica de estudio. Sin embargo, debes saber que el temario de unas oposiciones tiende a ser extenso por lo que es importante aprender a filtrar la información para identificar aquella que es especialmente relevante. 

El subrayado se emplea para hacer esta labor de síntesis y resaltar las ideas clave de los contenidos. Con él llevarás a cabo una lectura analítica que te obligará a adoptar una actitud de concentración y poner en funcionamiento tus aptitudes lógicas.

El subrayado es muy recomendable porque su práctica conlleva diferente tipo de beneficios durante la preparación de unas oposiciones:

  • Estudio activo: Estimula la proactividad durante los procesos de estudio.
  • Síntesis: Ayuda a identificar cuáles son los elementos fundamentales y qué relación tienen entre ellos.
  • Jerarquización: Ayuda a establecer grados de importancia entre los conceptos principales (a menudo, esto se hace mediante el uso de diferentes colores).
  • Perspectiva visual del estudio: Facilita la asimilación de conceptos mediante el uso de la memoria visual. Cuando nuestro cerebro capta bloques de texto con elementos destacados, las posibilidades de que los recuerde visualmente se multiplican exponencialmente.
  • Estimula el potencial analítico: Deberás hacer un  esfuerzo por identificar las diferentes partes que componen el temario y esto te proporcionará una visión más orgánica y una esquematización mental más funcional.

Sin embargo, el subrayado no debe aplicarse de cualquier forma. No optes por subrayar tu temario con diferentes colores sin ningún tipo de código previo o planificación. Ten en cuenta que el objetivo del subrayado es organizar conceptos y si esta organización no sigue una lógica no será de utilidad.

Además, debes tener en cuenta que el subrayado es una labor de síntesis por lo que deberás abstenerte de subrayar demasiadas cosas o prácticamente. De hacerlo, carecerá de utilidad.

Acrónimos

Debes tener en cuenta que ninguna técnica actúa como una fórmula mágica. Todas ellas requieren de tiempo de estudio, repetición y preparación. Sin embargo, sí que es cierto que el uso de acrónimos es una de las técnicas más ágiles que puedes encontrar.

Será muy probable que encuentre palabras compuestas, frases complejas o nombres que tienes que memorizar sin que existe una razón lógica detrás. En este caso, puedes hacer uso de tu creatividad y construir palabras propias que te ayuden a memorizar estas palabras más problemáticas.

Entendemos por acrónimos aquellas siglas que son pronunciadas y leidas como una palabra común y que encierran un texto más amplio. Un ejemplo de acrónimo es Unesco (United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization).

Utilizar esta estrategia puede ayudarte a reducir bastante los tiempos de memorización, especialmente cuando se trata de contenidos farragosos, complejos o que por alguna razón te resultan difíciles de recordar. 

Descubrirás que sirviéndote de acrónimos alcanzarás un gran poder de asimilación y memorización, especialmente en lo que respecta al estudio de leyes. Te recomendamos que juegues con acrónimos musicales, ritmos y fáciles de recordar. 

Por último, debes tener en cuenta que esta técnica puede ser muy útil para puntos del temario puntuales. No abuses de los acrónimos o de lo contrario encontrarás que tus apuntes son un conjunto de palabras indescifrables y casi más difíciles de memorizar que el temario original.

Técnica de la cadena

Se basa en la memoria visual y la imaginación para retener información. A partir de la técnica de la cadena se asocian imágenes mentales (imaginarias) con diferentes conceptos que se necesitan memorizar.

Para aplicarla de una forma efectiva, deberás comenzar desarrollando un listado con las principales palabras que necesitas retener y que por algún motivo te resulten difíciles. 

Por ejemplo, si necesitas retener el nombre de alguna ley sobre bienes inmobiliarios visualiza un edificio. Continúa elaborando imágenes mentales y comienza a vincularlas con sus correspondientes conceptos. Para que la técnica de la cadena sea infalible deberás crear escenas mentales con un gran contenido lógico (relacionado con los conceptos a aprender). Cuanto más lógicas sean, más fáciles de retener serán y contarán con un mayor poder.

El siguiente paso será establecer relaciones entre las imágenes que has creado. Estructura las imágenes siguiendo una sucesión surrealista o disonante. Así, el discurso mental en forma de imágenes captará más la atención de mi cerebro y será mucho más fácil de almacenar.

Un buen ejemplo de una cadena de imágenes estrambótica es: La imagen de un edificio con un elefante en su azotea y un dinosaurio en su interior atendiendo llamadas. Como ves, se trata de una imagen surrealista, es fácil de recordar, precisamente por lo extraña que es.

Si en el ejemplo anterior tenemos claro qué elemento se asocia con cada concepto, habremos conseguido crear nuestra cadena de palabras. 

A partir de tu creatividad, no sólo podrás hacer tus fases de memorización más dinámicas, sino que lograrás reducirlas a espacios de tiempo más cortos.

Código fonético

Por último, no podíamos finalizar sin la popular técnica de estudio desarrollada por el alemán Stanislaus Mink von Wenn Sein. Su origen se remonta a tres siglos atrás, concretamente, en el año 1648

Se conoce también bajo el nombre de “regla mnemotécnica” y en un principio estuvo orientada a facilitar la memorización de palabras. Si éstas encierran un significado, seremos capaces de memorizar cantidades de información superiores en un espacio de tiempo más reducido. 

Existen diferentes formas de trabajar con la herramienta de código fonético.

El método creativo se basa en la asociación libre de cada número con una consonante y que a partir de ahí genere conceptos mentales fáciles de memorizar. Por ejemplo, si te graduaste en el mes 9, puedes vincular el número 9 con la letra “g”.

La relación gráfica es otra opción. Se basa en la asociación de números y palabras en base a su similitud visual o gráfica. 

Entre estas técnicas de estudio, esta puede ser especialmente útil para memorizar un gran volumen de fechas relevantes.

¿Conoces más técnicas de estudio para preparar oposiciones? ¡Cuéntanoslo en la sección de comentarios!

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