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Preparar oposiciones y trabajar a la vez es posible: 6 consejos para lograrlo

La preparación de unas oposiciones es una decisión que condiciona tu vida durante un tiempo, por lo general, que supera los doce meses. Sin embargo, cuando se trata de preparar oposiciones y trabajar al mismo tiempo, la situación puede alargarse o incluso hacerse más compleja en determinados momentos.

Conciliar el trabajo y el estudio puede poner a prueba nuestra resistencia y nuestras capacidades. Sin embargo, debes saber que preparar y aprobar unas oposiciones mientras trabajas no es imposible. Hay muchos funcionarios que prepararon sus procesos de selección al mismo tiempo que trabajaban a tiempo completo.

Si has decidido prepararte en estas circunstancias debes saberlo: Es posible y alcanzable, aunque pueda ser bastante duro, sobre todo al principio. A continuación te proporcionamos seis consejos para preparar oposiciones y trabajar al mismo tiempo.

Cultiva la paciencia: Preparar unas oposiciones es una carrera de fondo

La impaciencia es una fuente de ansiedad. Muchas veces los agobios y las presiones aparecen cuando los aspirantes no tienen en cuenta la naturaleza de las oposiciones. Se trata de un proceso largo y que requiere de tiempo y paciencia. Tener presente esto y apostar por una curva de aprendizaje gradual y sostenida resultará fundamental. Mantener los pies en la tierra te ayudará a optimizar tus recursos disponibles y organizar tu tiempo de una forma productiva.

Cultiva la paciencia. ¿No puedes disponer de todo tu tiempo para estudiar? En ese caso deberás tomar perspectiva. Ten en cuenta que un candidato que tiene una disponibilidad exclusiva a menudo adquiere una plaza en el periodo de un año. Es muy probable que en tu caso lleve algo más de tiempo y requiera de un sacrificio mayor en algunos sentidos. Tenerlo presente y ser consciente de ello te ayudará a tomarte el proceso con más calma. Además, trabajar al mismo tiempo también puede suponer ciertas ventajas. Al tener un trabajo estable no cuentas con la necesidad de obtener plaza de forma urgente e inmediata. Dicha estabilidad te ayudará a no agobiarte más de la cuenta y mantener la calma.

Preparar oposiciones y trabajar: Una buena organización marcará la diferencia entre el éxito y el fracaso

La disponibilidad de franjas de tiempo muy limitadas exige una capacidad de organización elevada. Si estableces una rutina de preparación bien adaptada a tu perfil de estudiante e implementas unos hábitos rigurosos basados en la constancia y la fuerza de voluntad, habrás hecho más de la mitad del trabajo. En realidad, ahí reside el secreto del éxito de un opositor.
A la hora de diseñar tu planning de estudio debes volver a tener en cuenta la realidad de tu rutina. No puedes exigirte lo mismo de lo que se exigen aquellos estudiantes que no trabajan. Además, es importante que tus metas sean alcanzables y que no atenten contra tu bienestar. Tus sesiones de preparación deben adaptarse a tu disponibilidad y tu jornada. No es lo mismo contar con un contrato a tiempo completo o a media jornada.

Además, debido a tus limitaciones horarias, deberás aprovechar tanto como puedas tus tiempos libres. La suma de pequeños lapsos de tiempo cada día puede traducirse en una suma de tiempo muy valiosa. Por ejemplo, la suma de cinco minutos de aquí y diez minutos de allá empleados en repaso diario pueden traducirse en varias horas semanales que marquen la diferencia y de forma gradual vayan acelerando el proceso de preparación.

Por supuesto, tu nivel de constancia debe ser más elevado si cabe que el de aquellos que se dedican de forma exclusiva a estudiar. Precisamente por el hecho de contar con una disponibilidad horaria más reducida, se hace especialmente importante que la cumplas cada día. Sin excepción. La repetición será fundamental para asentar tus conocimientos adquiridos.

Escoge la oposición que se adapte mejor a tus circunstancias personales

Ten en cuenta lo excepcional de tu situación para escoger un itinerario u otro. Es importante que adaptes tu meta a tu situación personal. ¿Cuáles son los requisitos de cada oposición? Como podrás comprobar, existen diferentes niveles de dificultad. Por ejemplo, las oposiciones que pertenecen al grupo A cuentan con un rango de exigencia mayor que aquellas que cuentan al nivel C. Es cierto que en cualquier caso, la preparación de unas oposiciones requerirá de tu tiempo, sin embargo el nivel de entrega que se exige en cada caso es bastante diferente.

Toma una decisión razonable haciendo una evaluación sensata de tus recursos y opta por la opción más realista. El tipo de decisión que tomes también puede traducirse como un paso adelante o un paso atrás en tu recorrido a la obtención de plaza. Para ello, ten en cuenta que una vez que hayas conseguido plaza en un nivel asequible puedes volver a presentarte a una nueva categoría a partir de un proceso de selección por promoción interna.

Si es posible, escoge una oposición que esté relacionada con tu perfil profesional

¿Cuentas con una trayectoria académica y profesional bastante definida? ¿Posees especialización o conocimientos en un sector laboral determinado? Si la respuesta es afirmativa deberías dar prioridad a aquellas oposiciones que estén relacionadas con tu experiencia y con tu perfil profesional. Será más sencillo preparar un proceso de selección sobre un tema con el que ya estás familiarizado. Si es posible, opta por una alternativa cercana a tu ámbito. Esto supondrá una ventaja competitiva frente al resto de aspirantes y te ayudará a acelerar el proceso de preparación.

Aprende a delegar y pide ayuda en caso de necesitarlo

Embarcarte en la aventura de preparar oposiciones y trabajar a la vez puede poner a prueba tu estabilidad emocional. Es probable que necesites apoyos en muchos sentidos. Es probable que te enfrentes a situaciones límite o que te generen bastante estrés en algunos momentos. Por ello es importante que pidas ayuda. Contar con un entorno saludable y que coopere contigo te hará el camino más llevadero. Pide colaboración a la hora de afrontar compromisos diarios como las tareas domésticas, el cuidado de tus hijos (en caso de que los tengas). Contar con apoyo en este sentido puede traducirse en una gran cantidad de horas de estudio.

Delega en otras personas. Organízate con familiares y allegados y ten en cuenta que no hay nada de malo en ello. Se trata de una situación excepcional y se extenderá durante un periodo de tiempo determinado.

Adopta una filosofía saludable y evita las estrategias intensivas

Muchos aspirantes optan por modalidades de estudio intensivas obviando incluso sus necesidades básicas de descanso o descuidando sus rutinas de alimentación. Debes tener en cuenta que este tipo de fórmulas no son recomendables. Pueden atentar contra tu salud y reducir tus niveles de rendimiento. De poco servirá que destines más horas al estudio si eres menos productivo porque no has dormido lo suficiente o porque no has desconectado mentalmente de tus obligaciones diarias. Opta por las soluciones más graduales y saludables. Destina periodos de estudio que no intercedan en tus ritmos biológicos naturales. No renuncies a un paseo con amigos, a escapadas a la naturaleza, a una buena rutina de alimentación, a sesiones de deporte o a horas de descanso físico. De hacerlo, no sólo comprometerás tu salud, sino que también verás mermadas tus capacidades.

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